Dos décadas de cambios

Cultivo de flores tipo exportación en La Ceja, Antioquia
Foto AFP

Cuando dijo “bienvenidos al futuro” al asumir la Presidencia de Colombia en 1990, César Gaviria anunció que el país abriría su economía al mundo y dejaría atrás el proteccionismo que por décadas había hecho que al territorio nacional solo entraran unos cuantos productos extranjeros con altos aranceles. Un sistema que, además, hacía que el país exportara muy poco. La apertura económica que comenzaba requirió de una institucionalidad que respondiera a las exigencias que implicaba insertarse en la economía global. Para lograrlo, en 1992, nació el Ministerio de Comercio Exterior.

Estos últimos 20 años han sido decisivos. El país cambió. Se desmontaron los aranceles, los productos importados comenzaron a adueñarse de las vitrinas de las ciudades colombianas y los empresarios criollos se dieron cuenta que para competir dentro y fuera de las fronteras debían modernizarse.

Con el giro fue necesario fortalecer esa institucionalidad. En 2002 se decidió fusionar los Ministerios de Desarrollo Económico y de Comercio Exterior y así se creó el de Industria y Comercio. Cuatro años después y ante la inminente aparición del turismo como la nueva estrella de la economía, el Ministerio cambió su nombre a Comercio, Industria y Turismo.

Abrirse al mundo pareció ser una buena idea. El año pasado, la industria aportó a la economía nacional 78 billones de pesos; Colombia tiene vigentes diez acuerdos comerciales y entre enero y octubre de 2012 recibió Inversión Extranjera Directa por 13.988 millones de dólares. Además, el turismo es el tercer mayor generador de divisas y pesa 12,4 por ciento en el Producto Interno Bruto (PIB).

En las siguientes páginas, SEMANA muestra cómo estos tres sectores se transformaron en las últimas dos décadas, a qué le apuntan y cuál es la estrategia para lograr un mayor crecimiento de las exportaciones, tanto en productos como en destinos; cómo consolidar la industria, con productos y servicios de valor agregado, y cómo lograr que 4 millones de turistas extranjeros lleguen al país en los próximos dos años.